| ran_mouri ( @ 2008-12-04 05:22:00 |
Dreams for Plans
Ultimamente he estado pensando y soñando mucho.
Juan Pablo una vez me dijo que si iba por el mundo con modales, cariño y una sonrisa nunca podria hacerlo mal. Degraciadamente olvidó acotar el detalle que las sonrisas no son eternas y los modales tienden a variar.
Desde hace un mes que sé que estoy deprimida, de una forma estúpida, profunda y hasta molesta. No me habia sentido así desde cuarto medio, y ya casi todos sabemos en que acabó eso. Sé que nada está ocurriendo, sé que es un proceso dificil encontrar otro trabajo. Sé que en este momento lo peor que puedo hacer es ser impaciente, pero eso lo sabe mi cerebro. El resto de mi cuerpo insiste que todo esta mal, que nada se esta mejorando y que en este momento no deberia estar gastando mi valioso tiempo prestado en ... una mierda como esta.
Sigo buscando empleo, sigo preocupada de las cuentas, mi familia y mi inexistente vida. Cada vez estoy peor.
Muy para mi desgracia mi mente no puede hacer que nada me importe a estas alturas.
Hoy volví de una entrevista y casi me atropella un conductor irresponsable (nótese por favor, yo crucé bien, por una vez) Mucha gente se acercó a ver si estaba bien, todos parecían histéricos ante la posibilidad que la pobre mocosa hubiese acabado aplastada en el piso. Una monja (no es webeo, una monja) me dijo que lo mas probable es que estuviese en shock y que me fuese tranquila a mi casa, yo asentí y me fuí tranquila, sentada y ligeramente incomoda (no me gusta la ropa de trabajo, es incomoda y calurosa). No me pregunten de que tipo era el auto, no lo recuerdo, sólo podía pensar en la entrevista de trabajo que habia tenido antes, y la enorme posibilidad de que no fuese contratada. Le comenté a mi mamá sobre mis pensamientos...
Todos podrán adivinar como me fue con eso, fui chucheteada y llamada millones de nombres, soy una mocosa imnmadura que con esa actitud de mala persona jamás conseguiré un empleo. En cuanto pensé en eso, en el metro, comencé a llorar, casi como una niña chica, de forma vergonzosa y apenada como no me había sentido en años.
Llegué a mi casa y ahora que me senté tranquilamente, de vuelta a mi ropa cómoda, me di cuenta que me acababan de casi atropeyar, que me podía haber muerto (o al menos hecho mierda) en una calle y nadie se habría dado cuenta de mi perdida en horas, nadie se habría preguntado por mí sino hasta que saliera en las noticias pateticamente.
Muy para mi verguenza, mi primer pensamiento fue: "Que bueno que llevaba mi carnet"
La Andrea me dijo que era una weona mongólica por no preocuparme por mi seguridad, que de seguro mi lloriqueo en el metro fue por el shock de casi perder la vida.
La verdad no, en mi cabeza existía una idea tan imbécil de mi propia muerte que... tal vez no me hubiese importado acabar estampada en la calle.
Y fue ahí cuando me di cuenta del tamaño de mi apatía... no me importó una wea.
Y eso, no puedo negar que lo que ocurrió me dejó algo preocupada, pero mi cerebro deprimido no puede hacer que mi preocupación llegue a más que esto. Una entrada en mi journal.
Meh.
Ultimamente he estado pensando y soñando mucho.
Juan Pablo una vez me dijo que si iba por el mundo con modales, cariño y una sonrisa nunca podria hacerlo mal. Degraciadamente olvidó acotar el detalle que las sonrisas no son eternas y los modales tienden a variar.
Desde hace un mes que sé que estoy deprimida, de una forma estúpida, profunda y hasta molesta. No me habia sentido así desde cuarto medio, y ya casi todos sabemos en que acabó eso. Sé que nada está ocurriendo, sé que es un proceso dificil encontrar otro trabajo. Sé que en este momento lo peor que puedo hacer es ser impaciente, pero eso lo sabe mi cerebro. El resto de mi cuerpo insiste que todo esta mal, que nada se esta mejorando y que en este momento no deberia estar gastando mi valioso tiempo prestado en ... una mierda como esta.
Sigo buscando empleo, sigo preocupada de las cuentas, mi familia y mi inexistente vida. Cada vez estoy peor.
Muy para mi desgracia mi mente no puede hacer que nada me importe a estas alturas.
Hoy volví de una entrevista y casi me atropella un conductor irresponsable (nótese por favor, yo crucé bien, por una vez) Mucha gente se acercó a ver si estaba bien, todos parecían histéricos ante la posibilidad que la pobre mocosa hubiese acabado aplastada en el piso. Una monja (no es webeo, una monja) me dijo que lo mas probable es que estuviese en shock y que me fuese tranquila a mi casa, yo asentí y me fuí tranquila, sentada y ligeramente incomoda (no me gusta la ropa de trabajo, es incomoda y calurosa). No me pregunten de que tipo era el auto, no lo recuerdo, sólo podía pensar en la entrevista de trabajo que habia tenido antes, y la enorme posibilidad de que no fuese contratada. Le comenté a mi mamá sobre mis pensamientos...
Todos podrán adivinar como me fue con eso, fui chucheteada y llamada millones de nombres, soy una mocosa imnmadura que con esa actitud de mala persona jamás conseguiré un empleo. En cuanto pensé en eso, en el metro, comencé a llorar, casi como una niña chica, de forma vergonzosa y apenada como no me había sentido en años.
Llegué a mi casa y ahora que me senté tranquilamente, de vuelta a mi ropa cómoda, me di cuenta que me acababan de casi atropeyar, que me podía haber muerto (o al menos hecho mierda) en una calle y nadie se habría dado cuenta de mi perdida en horas, nadie se habría preguntado por mí sino hasta que saliera en las noticias pateticamente.
Muy para mi verguenza, mi primer pensamiento fue: "Que bueno que llevaba mi carnet"
La Andrea me dijo que era una weona mongólica por no preocuparme por mi seguridad, que de seguro mi lloriqueo en el metro fue por el shock de casi perder la vida.
La verdad no, en mi cabeza existía una idea tan imbécil de mi propia muerte que... tal vez no me hubiese importado acabar estampada en la calle.
Y fue ahí cuando me di cuenta del tamaño de mi apatía... no me importó una wea.
Y eso, no puedo negar que lo que ocurrió me dejó algo preocupada, pero mi cerebro deprimido no puede hacer que mi preocupación llegue a más que esto. Una entrada en mi journal.
Meh.